Hola a todos y a todas.
Ha sido una grata sorpresa todas las redacciones que me habéis entregado y he disfrutado mucho leyendo cada una de ellas, ¡os doy la enhorabuena chavalotes!
Como es complicado subir las 60 redacciones he seleccionado tres redacciones de cada grupo, tres del grupo AB y tres del grupo CD. Como podéis comprobar, he respetado la redacción original, aunque sí he corregido algunas faltas de ortografía que había por ahí.
Espero que repitamos una experiencia como esta en lo que queda de curso, y así tendremos la oportunidad de publicar trabajos de todos y todas.
Esta es la selección:
"Mi vida bajo una dictadura"
3º AB-Bil
FRANCISCO J. RIVERO:
Me despierto a las 7:30, me preparo el desayuno, me visto y me voy al instituto. No veo la tele porque los tres o cuatro canales que hay están controlados por el dictador.
Por la calle se ven muchos policías, algunas veces hasta militares. En la puerta del instituto hay un policía vigilando. El instituto es mixto, pero al dictador no le gusta porque piensa que las mujeres valen menos, yo no pienso así.
Las asignaturas y los libros están bien elegidos, no hay asignaturas como Ciudadanía y otras como Sociales no viene en ningún libro nad sobre política ni democracia, la palabra prohibida, el dictador la odia. En la biblioteca pasa lo mismo, los libros están elegidos por el dictador. Los maestros no pueden decirnos nada sobrre cambio o ideas de democracia porque podrían ir a la cárcel.
Salgo del instituto y me voy directo a casa, hoy me he enterado de que los otros días la polícia cogió a un hombre por la fuerza y lo llevaron al calabozo por reunirse con un grupo de hombres en una casa, los otros escaparon pero el no lo consiguió y lo acusan de conspiración contra el dictador. ¡Pobre hombre!
Ya en mi casa, como y doy gracias porque otras personas no comen tanto ya que el dictador tiene puesto unos impuestos muy altos.
Por la tarde hago mis deberes y me voy a jugar con mi amigo al fútbol. No entro en el ordenador porque casi todas las páginas están cerradas, como chats, juegos online periódicos, noticias externas...todo lo que al dictador no le interesa.
Mientras estamos jugando al fútbol con otros cuantos, siempre nos sentimos asustados ya que los policías son muy malos y algunas veces vienen y nos quitan o rajan el balón.
Son las ocho, así que me despido y me voy ya que hay toque de queda a las ocho y media. Si incumples el toque de queda te pueden meter en el calabozo. Ya en mi casa me duchho, ceno y me voy a la cama, cuando me meto en mi cama siempre pienso que esto cambiará a mejor y que si cuando sea mayor no ha cambiado yo lo cambiaré.
MARÍA JOSÉ GÓMEZ:
Me levanto, me lavo y me peino; busco el pan y desayuno. Mi abuela me prepara un bocadillo para el recreo de pan con manteca o aceite y azúcar. Me voy sola al colegio sin acompañante ninguno adulto. Nos ponemos en la fila al entrar en clase, damos los buenos días, luego rezamos un padre nuestro.
Le hablamos al maestro con respeto ("Don Juan, ¿usted puede repetir eso..?) Si se le falta al respeto te puedes encontrar un tirón de orejas o un palmetazo.
En el recreo jugamos al piso, elástico, la lima, los bolindros, al esconder; a veces llevo una peseta para comprarme un chicle, otras veces no.
A la una y media nos vamos a casa a comer, me como unn plato de potaje, puchero u otro guiso y una tajá de sandía o una naranja. Vuelvo a las tres al colegio. En la fila hay propaganda de pequeñas porciones de nocilla o de estampas o deescuentos para el circo, ¡qué contentos todos! Pero en cambio, cuando nos dan un vaso de leche, ya no estamos tan contentos pues no nos gusta la leche de botella, pero hay que bebérsela.
Estamos en el pasillo como en el mes de Mayo, hay un altar con una virgen, allí le rezamos y cantamos a la virgen, eso es sólo el mes de Mayo.
Luego hacemos las tareas de clase y para casa; merendamos café con leche y tostada y a jugar a la calle hasta las nueve o las diez de la noche, después cenamos y nos lavamos un poco y a ver algo en la tele, pero como salga un rombo a la cama, no se puede ver la tele.
Antes de dormir siempre rezo y le digo a mi abuela: "Abuela, que se me ha olvidado el dinero para el Domund", que se decía los necesitados.
JOAQUÍN GARRIDO:
La dictadura es una forma de gobierno que se concentra en las manos de una sola persona (un dictador) o de un grupo de personas afines a una ideología o movimiento, los cuales poseen el poder absoluto controlando los tres poderes: el legislativo, el ejecutivo y el judicial.
¿Cómo sería mi vida bajo una dictadura?
- Lo primero que perdería sería el derecho a expresarme libremente.
- También a reunirme y a protestar ya que podría perder la libertad o la vida.
- Tendría que cumplir las leyes y acoplarme a ellas aunque no me gustasen.
- Perdería las garantías constitucionales a la defensa de tener un abogado para después ser juzgado.
- No tendría derecho a la salud pública, sólo iría pagando.
- No saldría tanto ni habría tantas fiestas.
- Aparecería el exilio y la gente desaparecería sin más.
- Tendría cuidado con lo que hablara o escribiese ya que eso también tendría consecuenciaas malas.
- Siempre tendría que ir documentado por la calle, cosa que ahora no hago.
3º CD-Bil
MARINA CHAMORRO:
Si España estuviera sometida a una dictadura mi vida sería muy distinta: no podría dar mi opinión sobre los temas que me interesan, no podría leer los libros que me gustan porque tendrían un "contenido inadecuado" o simplemente estarían prohibidos, ni tampoco podría escuchar la música que me gusta. (que es toda inglesa) porque al no ser de España estaría siendo "antipatriótica" o algo por el estilo y tendría que vivir una cultura que, con todo mi respeto hacia ella, no me gusta ni tampoco tengo intención de vivir, elección con la que no contaría en el caso de que existiera una dictadura. Me gusta dar mi opinión y uso con mucha frecuencia redes sociales (como puede ser Twitter), en las que doy mi opinión, lo que claramente no podría hacer en una dictadura. Además, el hecho de ser una chica sería un factor más en mi contra, ya no sólo en un ámbito social si no también cultural, ya que la educación sería muy limitada, únicamente podrían formarse los que pertenecieran a una familia con una alta situación económica y social, siendo en su mayoría chicos, lo que obviamente sería un obstáculo personal, ya que mi sueño es seguir formándome y estudiando para poder estudiar medicina y con el paso del tiempo llegar a convertirme en neurocirujana, algo que habría sido impensable en una dictadura como fue la de Franco o a principios del siglo XX. Con todo esto, el país sufriría un retroceso social a nivel mundial, ya que se "aislaría" en sí mismo, rompiendo lazos con otros países y creando sus propias leyes, lo que afectaría claramente a la economía del país, ya que estas leyes no serían ni mucho menos justas y beneficiosas para todos.En resumen: si viviera en un país con una dictadura, mi libertad de expresión estaría totalmente limitada, no tendría acceso a la información y las noticias del mundo, y no dispondría de las mismas opciones para formarme y tener un futuro. Además, de entre todas estas cosas importantes, habría cosas mucho más insignificantes que me afectarían, como que no pudiera venir tecnología, literatura o tours a España (algo muy importante para mí), y que sería otra forma más de limitar el avance social y la libertad de expresión.
FRAN ABREU:
Durante la dictadura era muy difícil estudiar una carrera o simplemente aprender conceptos básicos en primaria. Los niños iban por la mañana y por la tarde al colegio. Antes de entrar debían decir:
- "¡Ave María Purísima!"
De esa forma te dejaban entrar. Además, también había que cantar el himno antes de entrar todos en fila, con la mano hacia delante.
Una vez en clase sólo había un libro para toda la clase, se copiaba de la pizarra, te mandaban a leer o a escribir una frase y si no lo sabías hacer te castigaban. En ningún momento te mandaban deberes, a estudiar, ni tampoco había exámenes. Rezaban todos los días a las doce, y los sábados iban también al colegio, aunque sólo rezaban.
Anécdotas:
1) Mi abuela se llama María Rosario pero de siempre le han dicho Marisol. En clase obligaban a sus compañeras a que la llamaran por su nombre, y no por Marisol. A alguna que otra se le escapaba y le decía Marisol. La maestra las castigaba a las dos y les daba con una regla de madera en las manos, a una por llamarla Marisol y a mi abuela por contestar.
2) También mi abuela, que tenía algo de picardía, alguna que otra vez contestaba a la profesora, y la castigaban. Un día dijo que para qué servía el colegio, si no hacían nada. ¿Qué pasó?, su profesora la denunció y tuvo que ir al ayuntamiento a hablar con el alcalde.
3) Mi bisabuelo, que era barbero, a veces venían dos militares con fusiles con un rehén para llevarlo a la cárcel y le obligaban a rapar a los rehenes gratuitamente si no quería que lo fusilasen. A mi bisabuelo le daba mucha pena porque algunos rehenes eran mujeres y se resistían en vano.
SUSMITA B. CARMONA:
¿Cómo sería mi vida bajo una dictadura?
Un día en fascismo
Mi vida bajo una dictadura para mí tendría claramente estos planteamientos:
Hace un día soleado, brillante y me gustaría ponerme una falda más corta (una que no esté a la altura de las rodillas), pero me pongo un uniforme tan raído y unos zuecos desgastados que no aguantarán ni 10 km de camino hasta el instituto.
Las clases empiezan y me hago una idea de lo que el tutor explicará hoy : un tema sobre la biografía de nuestro caudillo, donde aparece como si fuese una persona generosa, amable, como si fuese nuestro protector. Aunque al profesor no es esto lo que le gustaría enseñarnos realmente; nadie se atreve a decir lo que piensa, ya que no existe la libertad de expresión, y pudiera cualquiera ser juzgado por un juez a favor del dictador e injustamente cancelado.
Por la tarde, después de hacer los deberes sobre la historia reciente de mi país con el dictador, enciendo la tele y no tengo ningún problema en buscar un canal concreto, ya que nada más que hay uno. Un "canal" dedicado únicamente a informativos, que no te transmiten noticias verdaderas sino lo que el "dictador" quiere que escuchemos. En dónde yo vivo no existe la libertad de prensa, ni tampoco la separación de poderes (el poder legislativo en el que mandan las cortes, ni poder ejecutivo, un gobierno elegido por una democracia real, ni poder judicial en el que se sitúan los jueces; todo está controlado por el jefe de Estado); y mucho menos la igualdad de género entre hombres y mujeres. Tampoco puedes protestar si un empresario te trata injustamente y hay impunidad para meterte en la cárcel por cuestiones de creencias religiosas o por si eres un homosexual, de color o judío. No te dejan reunirte con tus amigos en un grupo de más de tres personas porque piensan que podemos planear algo para rebelarnos. Así que mañana tendré que hablar con mis compañeras sobre este problemilla. Recuerdo que una vez cuando mi familia y yo quisimos salir del país para visitar a nuestra tía, no nos dieron el visado por el miedo a que les contáramos a los extranjeros la situación tan "drástica" que está teniendo lugar aquí.
Esta dictadura apareció hace siete años. Entonces desde ese tiempo el poder reside en la mano de un solo hombre, que fue ayudado por el ejército para tomar el poder. Echo en falta la otra época donde se podía votar, elegir a tus representantes y había libertad. Además ahora con este fascismo la religión del dictador es tan estricta que nos obligan a todo a seguirla.
Es de noche, dentro de unos pocos minutos tengo la obligación de apagar la luz. Mañana será un nuevo día pero para mí bajo este régimen totalitario será como un día para olvidar. Espero que pronto vuelva a salir el sol y la democracia.